PARA LOS AMIGOS QUE YA LLEGAMOS A LA EDAD DE LOS SIN CUENTA,
LES CUENTO:
Dos personas mayores, pasaditos los setenta, ambos viudos y que se conocían hacía varios años...
Una noche hubo una cena comunitaria en la Casa Club; los dos sentados en la misma mesa, uno frente al otro.
Durante la comida él la miró y la miró admirado y finalmente juntó el coraje para preguntarle:
- Quieres casarte conmigo..?
Después de unos segundos de cuidadosa consideración, ella respondió:
- Sí... Sí, acepto..!
La comida terminó y luego de algunos intercambios agradables de palabras, se fueron a sus respectivos hogares.
A la mañana siguiente, el despertó preocupado y dudoso de la respuesta. Dijo sí o dijo no..? No podía recordar.
Lo intentó y lo intentó, pero simplemente no recordaba, no tenía ni siquiera una vaga idea; inquieto, fue al teléfono y llamó a su amiga.
En primer lugar, le explicó que su memoria no era tan buena como solía serlo. Luego le recordó la noche hermosa, que habían pasado y con un poco más de coraje, le preguntó:
- Cuando te pregunté si querías casarte conmigo, dijiste, sí o no..?
Él quedo encantado al oírla decir:
- Te dije que sí, que sí, acepto y lo dije con todo mi corazón.
Y estoy muy feliz de que me llamaras, no podía recordar quién me lo había pedido..!
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